Idealmente, conectarse desde un celular o tablet, para tener una mejor movilidad y poder acercar la cámara en caso de que se requiera. Asegurar el buen funcionamiento de cámara y micrófono.
Ubicarse en una habitación con buena luz.
Si el paciente es un perro, sugerimos tenerlo sujetado con correa durante toda la teleconsulta, para evitar escapes que demoren la llamada. En caso de tratarse de un gato, ubicarse en una habitación con puerta cerrada y que tenga pocos espacios en los que el gato pueda llegar a esconderse.
Se puede tener a disposición algo de comida o golosinas, para hacer la experiencia del paciente menos traumática.
